
Hace cosa de 2 meses, volviendo a casa a la 1 de la mañana, tras cenar con Olga y unas amigas, me paró la Guardia Civil en una rotonda en Villalba para un Control de Seguridad Ciudadana.
Este mediodía, volviendo a casa de trabajar, me han vuelto a parar 'pa lo mismo'.
Antes nunca me había pasado.
Ah, sí. Aquella vez en Madrid... escuchando el yellow submarine... pero yo no conducía.
No sé cuál es el motivo para darme al alto.
Sí, vale. Para un control de Seguridad Ciudadana.
Pero por qué me paran a mi y no a otros!?
Tengo 2 teorías aunque no sé por cuál decantarme:
- La Guardia Civil de Villalba se aburre mucho y me paran porque cada 10 coches toca parar a uno.
- Me confunden con un miembro de los Miami. Y no les culpo por ello.
La primera vez que me pararon, Olga iba en el 307 SW, delante de mi.
Cuando llegamos al control la dejaron seguir. Como va en un coche familiar y es mujer, pensarán que a esas horas, como mucho viene de cenar con unas amigas y que vuelve a casa. Además va escuchando la SER.
Yo, en cambio, voy con un 206 rollo medio tuneao de barrio, con llantas, tubo de escape cromado, volante de cuero, un ambientador con forma de Marihuana y voy escuchando la Máxima.
Llevo la cabeza rapada 'por estética', y a las 2 de la mañana suelo llevar los ojos inyectados en sangre y la mirada pérdida. Pero no de ir 'endrogao'. Es del sueño que tengo, lo que me da un ligero toque de 'colgao'.
Claro, me ven el careto y piensan: "éste fijo que lleva algo" o "éste parece uno de los Miami".
Tras pasar Olga, el agente con la recortada al hombro me dió el alto, lo que yo entendí como un "siga". Como era la primera vez que me paraban como conductor, me puse un poquito nervioso. Al verme continuar, se volvió algo agresivo y me gritó "pare ahí al lado".
Me preguntó de dónde venía, adónde iba, si iba drogado y me pidió que apagase el motor, dejase las llaves en el salpicadero y me bajase del vehículo, en un tono violento a la par que educado.
Apagué el motor, dejé las llaves y me bajé del coche.
El agente me preguntó de nuevo si llevaba armas encima o en el coche, y si llevaba drogas. Le dije que no pero él, creyendo que era uno de los Miami, me insistió:
-"Voy a registrarle. Seguro que no lleva drogas o armas?¿?".
-"Que no joder", le dije. (Bueno, en realidad dije "nooo").
Me cacheó y me dijo que me apartase del coche, que iba a registrarlo.
Yo, en manga corta, pelao de frío, en la madrugada de la Sierra en abril, y el colega buscando bolsitas de azúcar y automáticas en el coche.
Que por qué no le pedí mi chaqueta?¿?
Porque hasta el momento en que el agente se puso a registrar el coche y vió los carteles del Chikilicuatre en la bandeja del maletero, los discos de Michael Jackson en la guantera y el paquete de Fortuna, y pensó "este pobre pringao, seguro que viene de cenar con unos amigos, me habré confundido", yo seguía siendo un tipo peligroso.
Y cualquiera abre la boca ante una recortada.
Así que terminó de registrar el vehículo, me pidió que entrase dentro y que le dejase mi carnet de conducir, mi DNI, la tarjeta del coche y el pago del seguro.
'Lo que faltaba. El coche está a nombre de Olga'.
'Pensará que es robado y me volverá a preguntar. Ya que había conseguido despistarle...'
De los nervios se me cayó el DNI bajo el asiento, tuve que salir otra vez del coche para recuperarlo y estuve 5 minutos buscando la tarjeta del vehículo que no sabía dónde estaba.
Por fin recopilé toda la documentación y se la entregué al Señor Benemérito.
-"El coche está a su nombre?", me preguntó.
Pues no ves que no me llamo Olga Cebrecos so gilip*****, pensé.
-"Está a nombre de mi novia", contesté.
-"Cómo se llama?", preguntó.
Pues no lo ves en la tarjeta, volví a pensar.
-"Olga Cebrecos", contesté. "Con cé".
El agente comprobó los datos y, tras 10 minutos de comprobaciones y algo reacio a dejarme marchar, me devolvió la documentación y bajo la resignación de haber estado a punto de trincar a un Miami, quitó los conos y me dejó seguir mi camino a casa.
Llegué acongojadito y le conté a Olga la experiencia.
Me llamó la atención que si era un control de drogas y armas no me hicieran una prueba de drogas, ni siquiera de alcoholemia.
Y ni llevaban perro policia para olisquear el coche.
Menuda mierda de control de seguridad ciudadana.
A lo mejor soy un peligroso criminal y llevo escondidas drogas y armas en un falso escondrijo en el coche...
Este mediodía ha sido distinto.
Volvía de trabajar de mañana.
Sólo en el 206.
Con las gafas de sol y escuchando la Máxima.
En cuanto les he visto en la rotonda de casa me he temido lo peor...
Otros 20 minutos de cacheos e interrogatorios. Joder!!
Pero esta vez he sido astuto y, sabiendo que podía repetirse la confusión, he reducido mi velocidad, he puesto la SER, he bajado el volumen de la radio y mi ventanilla, y sonriente he dado los buenos días al agente que se encarga del 'triaje'.
Mi técnica no ha servido...
Me han vuelto a parar.
Aunque esta vez llevaba las gafas de sol.
'Es un factor fundamental que no puedan ver tus ojos'.
-"Por favor pare el coche al lado".
-"Control de seguridad ciudadana me imagino!?", he contestado.
-"De dónde viene?¿?".
-"Del trabajo".
-"Dónde trabaja?¿?".
-"En Pozuelo".
-"Dónde vive?¿?". (Qué c*** le importará).
-"Pues ahí enfrente".
A lo que ha seguido un "apague el motor", "deje las llaves en el salpicadero", "bájese del coche", etc,,, aunque esta vez no ha habido cacheo.
Todo ha sido una cuestión de actitud.
Te ven nervioso perdido y se sobrepasan y te hacen ver que llevan recortada.
En cambio les haces ver quién es el 'Capo' y es otro tema.
Aunque han debido volver a confundirme con un Miami, porque han insistido en el "consume drogas?¿?" y me han preguntado si llevaba palos o armas blancas que, tras pensar un rato para hacerles dudar, he contestado que no.
Quizá haya motivado la desconfianza que no me haya quitado las gafas de sol y me haya mantenido en mi sitio (porque me han dicho, quédate ahí).
Esta vez no me iba a poner nervioso.
Y a las 4 de la tarde no iba a mostrarle mi mirada de perturbado debido al sueño del madrugón, las ganas de llegar a casa y comer rápido para echarme un rato de siesta.
Porque pensaría que voy 'endrogao' y al final me hacen la prueba de drogas y me da la hora de la merienda.
En fin. El agente, inspeccionando el vehículo, al ver el ambientador con forma de hoja de Marihuana, -que les he dicho que me la había regalado mi mujer-, y la manta del maletero con motivos de hojas de Marihuana, -que me la regalaron mis padres-, me ha vuelto a preguntar: "Seguro que no lleva nada?¿?". A lo que he contestado que no.
-"Entonces es estética, lo de la marihuana?¿?", me ha preguntado, a lo que le he dicho todo chulito -esto de que te confundan con un mafioso te sube el ego-:
-"Sí, es estética. Hace tiempo que no consumo, desde que conozco a mi mujer".
Ha vuelto a insistir con el tema 'armas' y por más que ha buscado cucharillas afiladas o nunchakus, no los ha encontrado.
'Pues no señores míos, pregúntenme y revisen el coche de arriba a abajo, que ni llevo armas o drogas y tengo todos los papeles en orden, aunque el coche esté a nombre de mi piba.
Que tengo pinta de repartir!? Pues ni ostias ni otras drogas. No soy la persona que creían...'
He pensado, -ya que le estoy cogiendo el tranquillo a esto-, que la próxima vez voy a poner la voz de gangoso que tanto le gusta a Isa, así al menos me paso un buen rato.
-"hooolaaaa, aagennnnnteee".
Por si acaso, he tirado el ambientador de Marihuana, a ver si va a ser que lo ven y piensan que llevo costo. A ver si reduciendo elementos sospechosos descubro el verdadero motivo de darme el alto y se confirma mi teoría: "me confunden con un Miami, aunque vaya camuflado bajo una apariencia normal."
PD: los Miami, éstos que Ana Obregon iba a enviar para dar una paliza a Cantizano, se decía en mi barrio hace quince años que eran unos mafiosos, que paraban en los Recreativos Miami, y llevaban camisas hawaianas. Esa era la leyenda.
Esto de confundirme con ellos y otros camellos o matones me pasaba en las discos.
Y no llevaba camisas hawaianas.
Debía ser la actitud.
Una vez (esto es verídico, como lo del intento de asesinato de Paco Umbral con un sable sacado del maletero), Sofía Cristo Rey, esto es, la hija de Ángel Cristo y Bárbara Rey, me pidió...
En fin, esto es otra historia.
PD2: errata solucionada. Donde ponía Sandra ahora pone Sofía. Perdón dueña de mi vida.








