Este puente de mayo hemos estado en Cantabria, la Kordera, el Poskito y el FreeK.
De unos años a esta parte se ha convertido en una de mis regiones preferidas para escaparnos a pasar unos días. Y no sólo porque sea la tierra de los Cebrecos, los Somavilla, los Salcines o los Ibarra, sino porque cada vez que vas te sorprende con rincones nuevos.
No hace falta ir a Escocia o a los Fiordos para deslumbrarte con paisajes escarpados y montañas asombrosas.
En Cantabria puedes disfrutar de parajes alucinantes: desde las playas escondidas en los acantilados hasta las praderas que crecen a más de 1000 metros de altitud en los Picos de Europa.
Vayas donde vayas todo es verde y como dice Revilla, 'no llueve tanto como se dice'.
Esta vez nos hemos acercado a la parte Cántabra de los Picos de Europa. Si vais por allí, no os olvideis de subir al teleférico de Fuentedé para contemplar las maravillosas vistas que ofrece el mirador. Está a unos 140 km de Santander, en los Picos de Europa. Hay que ir pronto para sacar los tickets para subir.
A la que bajeis, pasaros por Santo Toribio de Liébana para ver el Lignum Crucis, la estauroteca que conserva el trozo más grande de la cruz de Cristo, donde está la marca de uno de los clavos que le atravesó la mano. Eso dicen. Pero no vayais en año Jubilar u os juntareis con miles de fieles que van a verlo.
Ir a comer al Hotel del Oso, donde preparan uno de los mejores Cocidos Lebaniegos de Cantabria. Hacer hambre durante la mañana. Sólo los estómagos preparados pueden con tremenda cantidad de comida.
Y no olvideis visitar Potes, Bárcena Mayor y otros pueblos mágicos de la Cantabria profunda.
Hace 1 hora.

1 comentarios:
No digas "Cantabria Infinita" porque la peña se piensa que, como es infinita, sobran los sitios para aparcar y se nos llena el chiringo. Todo lo demás es verdad (salvo lo de la Cruz, ya que si todos los cachos encontrados fueran los auténticos, mediría varios kilómetros).
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